La Asociación Española de Amigos del SEAT
1500, realizó durante los días 14 y 15 de septiembre su cuarta
concentración. En esta ocasión participaron casi una veintena de
coches procedentes de Asturias, Barcelona, Extremadura, Madrid,
Soria, Valladolid y Zaragoza.
En esta edición destacó la presencia de dos joyas de
la automoción un tanto difíciles de ver; se trató de dos SEAT 1400
C, uno de ellos berlina propiedad de Rafael Olmo Lugo y otro
descapotable de Francisco Gil Crespo, lo que dio mayor expectación a
la comitiva de coches que recorrió varias localidades de la
provincia de Soria en los dos días que duró el encuentro.
El sábado fueron convocados en Medinaceli y después de las consabidas
presentaciones y levantamientos de las tapas de los motores para
mostrar los relucientes propulsores de los coches, se hizo una
visita a la localidad, la cual fue llevada a cabo por el guía
“particular” que posee la asociación, Javier Martínez, que deleitó a
los presentes sobre todo con el gracejo en sus
explicaciones.
Después de una copiosa comida partieron hacia
la fortaleza de Rello y el Castillo de Gormaz, hasta llegar a la
plaza mayor de Almazán donde los automóviles estuvieron expuestos a
la vista y tacto de curiosos y amantes de estos espectaculares
coches de colección.
Posteriormente y después de la cena, se repartieron
los premios que fueron para el conductor más lejano Álvaro
Villanueva que vino desde Gijón, al conductor más veterano Antonio
García Calzada (Madrid) y al coche “puesta de largo” que le
correspondió a Juan Antonio del Barrio (Valladolid). También se
concedió un premio especial al propietario del 1400 C descapotable
de Francisco Gil por la expectacularidad del vehículo.
También los asistentes votaron el premio al MEJOR
COCHE de la Concentración, que recayó en el flamante 1400 C de
RAFAEL OLMO LUGO, siendo el segundo mejor coche votado el
monofaro de FRANCISCO LÓPEZ TRANCHO de Madrid.
De esta manera finalizó la jornada del sábado en la villa adnamantina, donde
pernoctaron los participantes.
Morón de Almazán fue la
primera visita de la mañana, localidad donde estacionaron los coches
para contemplación de muchos. El monasterio de Santa María de Huerta
fue el siguiente punto de la ruta que finalizó en Arcos de
Jalón, donde los participantes concluyeron su fin de semana de
encuentro con una comida.
En definitiva, un breve pero
intenso fin de semana, que los organizadores esperan haya sido del
agrado de todos los participantes. |
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